Qué bello es vivir

Qué bello es vivir

¿Qué pasa cuando muchas esperanzas se desvanecen y se topan con un rotundo muro de fracasos? ¿Cómo sería el mundo si no existiésemos nosotros?

Estando en navidad no podía dejar pasar la oportunidad de escribir sobre “Qué bello es vivir”.

Una vez leí que “Qué bello es vivir” era la más querida de las historias de navidad y hasta donde llega mi conocimiento no puedo estar más de acuerdo.

George Bailey es un aventurero, uno de los que viajaría con Viajes Alventus cada año allí donde la aventura le llevase, con un lema que dice “¿Sabes cuáles son los tres sonidos más hermosos del mundo?,  la cadena de un ancla, el motor de un avión y el silbido de un tren” pero la vida lo llevó por otros derroteros. Abnegado, anteponiendo siempre el bien común antes sus propias esperanzas y sueños dejándolas escapar, se choca con la cruda realidad de que no siempre las cosas salen como luchamos para que sean, pero a pesar de que no podemos contralarlo todo siempre podemos creer que al final, si somos francos con nosotros mismos, recogeremos lo que hemos sembrado.

Qué bello es vivir no solo trata de la importancia de creer que la vida de uno mismo es importante tanto a pequeña como a gran escala, sino también de que las contribuciones de cada uno son importantes en este mundo.

¿Por qué siguen echando cada año esta película en televisión? Y ¿por qué la vemos? Porque es magnífica, no puedo más que recomendarla.

Y ya sabéis, si escucháis campanas es que un ángel se ha ganado sus alas…